“EL SEÑOR HA
RESUCITADO VERDADERAMENTE”
Jesucristo, después de ser crucificado, estuvo muerto y enterrado,
y al tercer día (SAN
MATEO, 20:19)
resucitó juntando su cuerpo y su alma gloriosos para nunca más
morir.
(SAN MATE0, 28:6s; SAN LUCAS, 24:36-43; SAN JUAN, 20:19-29)
Por tanto, Jesucristo esta ahora en el cielo en cuerpo y alma.
La resurrección de Cristo es dogma de fe. Está definido en el IV
Concilio de Letrán (1215): «Creemos y confesamos que Jesucristo
resucitó de entre los muertos y subió al cielo en cuerpo y alma».
La resurrección de Cristo es «el dogma fundamental del
cristianismo».
La expresión del Credo: «subió al cielo y esta sentado a la
derecha del Padre significa que tiene el mismo poder de
Dios-Padre.
«La expresión de San Mateo atribuye a Jesús sepultado una duración
de "tres días y tres noches"
(SAN
MATEO, 12:40).
Pero tal expresión venía a ser idéntica a la duración hasta el
tercer día, al juzgarse el día como una unidad de día-noche. El
decir "tres días y tres noches" es un modismo equivalente a "al
tercer día"».
Jesucristo murió un viernes por la tarde y resucitó
un
domingo por la mañana: es decir que estuvo en el sepulcro un día
entero y dos medios días. Pero para el modo de hablar hebreo esto
equivale a tres días, o lo que es lo mismo, «al tercer día». Dijo
San Pedro: «resucito al tercer día»
(Hechos de los Apóstoles 10,40).
Antes de morir Jesús había profetizado varias veces su
resurrección
(San Mateo, 12:39s. 16:21. 17:22. 20:19 San Lucas, 9:22.)
. Por lo tanto, al resucitar por su propio poder, demostraba
nuevamente, y con la prueba mas convincente, que era Dios.
Dice San Mateo, que los fariseos mandaron a sus soldados que
habían estado guardando la tumba, que dijeran: «Sus discípulos
vinieron de noche estando nosotros dormidos y lo robaron»
(SAN MATEO, 28,13)
. San Agustín dio a esto una respuesta definitiva: «Si estaban
durmiendo, no pudieron ver nada. Y si no vieron nada, cómo pueden
ser testigos?».
Los teólogos modernos buscan diversas explicaciones al hecho de la
resurrecci6n de Cristo. Pero cualquiera que sea la interpretación
debe incluir la revivificación del cuerpo, si no se quiere hundir
la teología de la resurrección. Para algunos teólogos
protestantes, la resurrección de Cristo es un mito. Pero para el
Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, la resurrección de Cristo
es un acontecimiento real (639).
Algunos dicen que la resurrección de Cristo no es un hecho
histórico, pues no hay testigos. Este modo de hablar es ambiguo y
puede confundir; pues «no histórico» puede confundirse con “no
real”. La resurrecci6n de Cristo es un hecho que ha sucedido en la
realidad.
«Aunque no haya habido propiamente ningún testigo del hecho de la
resurrección, en cuanto tal, es histórica en razón de las huellas
dejadas en nuestro mundo y de las que dan testimonio los
Apóstoles».
Para otros sí se puede considerar como hecho histórico, pues puede
localizarse en el espacio y en el tiempo; y según Pannemberg es
histórico todo suceso que puede ser colocado en unas coordenadas
de espacio y tiempo".
“Con
otras palabras: es histórico todo lo que ha sucedido en un
determinado momento y en un determinado sitio».
La resurrección
de Cristo la refiere San Pablo en la primera carta a los Corintios
(15,3s), el ano 57, es decir, a contemporáneos de los hechos:
«Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucito al
tercer día».
Y lo atestigua
San Pedro:
«De Jesús resucitado todos nosotros
somos testigos».
(Hechos de los Apóstoles 2:32)
San Lucas lo afirma enfáticamente: «El Señor ha resucitado
verdaderamente»
(24:34).